Asian Federation Against Involuntary Disappearances (AFAD)
13 de julio de 2010
Querida familia y amigos de Patricio en Argentina y en el resto del
mundo,
Nosotros
de la Federación Asiática contra las Desapariciones Involuntarias (AFAD),
fundada en 1998, conocimos a Patricio en 1999, en ocasión del XV
Congreso de FEDEFAM en Mar del Plata, Argentina. Durante nuestra primera
reunión con el en Mar del Plata y en su bonita casa en Buenos Aires,
parecía que nos hubieramos conocido y hubieramos sido amigos desde
muchos años porque él era una de las personas más amables que hubieramos
encontrado. En ese entonces no sabíamos que aquél Congreso de FEDEFAM
en Mar del Plata iba a ser el comienzo de una significativa y fructífera
amistad y camaradería que nuestra federación compartiría con él a lo
largo de los años. En todos estos años, estuvimos juntos en muchos
países: en Argentina(1999), Sri Lanka(1999); Suiza (en muchas ocasiones,
incluso hasta algunos días antes de su fallecimiento); Guatemala (2003);
Croacia (2003); Benin (2003); Tanzania (2003); Filipínas (2005 y 2007);
Paises Bajos (2005); Francia (2003 y 2007) Indonesia (2007); Colombia
(2010), Washington D.C. (2009-1010).
En la víspera de nuestro Cuarto Congreso, que tuvo lugar en Jakarta,
Indonesia entre el 31 de mayo y el 5 de junio pasados, Patricio fue
elegido como nuevo punto focal de la Coalición Internacional contra la
Desaparición Forzada. Su elección nos había brindado nuevas esperanzas
para la Coalición, cuyo mandato principal es trabajar para lograr más
ratificationes posibles para asegurar la pronta entrada en vigor y
implementación universal de la Convención Internacional para la
Protección de todas Las Personas de Desapariciones Forzadas.
Recordamos con cariño a Patricio como persona, amigo, compañero en esta
larga lucha para un mundo sin desaparecidos. Cada vez que tuvimos una
reunión con el, nos recibió siempre con sus saludos calurosos y su
sonrisa tan linda. Siendo tan conocedor, Patricio podía discutir bajo el
sol tanto de derechos humanos como de cualquier otro tema. Inclusive en
discusiones encendidas podía ser transparente con su sentimento, a la
vez manteniendo su compostura. En algunas ocasiones, llamámos a su casa
en el medio de la noche para invitarlo a viajar a Asia. Siempre Patricio
trató de decirnos que sí – considerando la opción de vuelo más barato,
sin fijarse en la distancia ni en las largas horas de espera que le
hubieran tocado en los diferentes aeropuertos.
Para nosotros, Patricio contribuyó mucho al desarollo y al crecimiento
de nuestra Federación.
Recordamos que aquí en Asia, estuvo con nosotros en Sri Lanka durante
nuestra “niñez” en 1999. Nos acompañó en nuestras reuniones con los
familiares de las víctimas, en la reunión con las agencias de gobierno y
en nuestra discusión sobre el fenomeno global de la desaparición forzada.
En Filipínas, estuvo con nosotros cuando tuvimos nuestra evaluación
participatoria y la capacitación en la cual participó en la evaluación
de nuestro trabajo durante nuestros 7 años como Federación y después
estuvo presente también en nuestro concierto entitulado “Seeking.” La
segunda vez estuvo con nosotros durante nuestra capacitación sobre el
manejo de nuestro trabajo y nos habló de las luchas en Argentina y en
toda América Latina. Desde Filipínas, viajamos juntos a Indonesia, donde
habló con las victímas y sus familiares y nos apoyó y acompañó en
nuestro trabajo de lobbying para la Convención, etc.
Asimismo, trabajamos juntos en Africa, con muchas esperanzas, para
hablar con las asociaciones locales sobre la situación en nuestros
propios continentes y sobre cómo habíamos respondido por medio de la
formación de nuestras federaciones, FEDEFAM y AFAD. Además compatimos
nuestras preocupaciones con respecto a la dificultad de formar una red
Africanacomo consecuencia del distinto contexto Africano y del cáracter
heterogéneo de los que participaron en las etapas de formación de la Red
Africana contra la Desaparición Forzada. Sin embargo, antes de morir,
Patricio nos expresó su frustración por el hecho de que finalmente no se
hubiera logrado la formación de la red a pesar de que, como siempre,
demostró su total comprensión.
Asimismo, compartimos momentos de conflictos en algunos paises Europeos.
Sin embargo, lo que más queremos recordar es nuestra celebración con el
resto del movimiento internacional contra la desaparición forzada,
nuestros amigos de las ONGs internacionales, nuestros grupos de apoyo en
Ginebra, las delegaciones de las Naciones Unidas y con el ex Embajador
Bernard Kessedjian, en ocasión de la adopción de la Convención
Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las
Desapariciones Forzadas por parte de la entonces Comisión de Derechos
Humanos de la ONU. Como todos nosotros, Patricio estuvo eufórico –
disfrutando del champagne ofrecido por el gobierno de Francia. Además,
con la ahora Presidenta de Argentina, Christina Kirchner; con el ex
Embajador Kessedjian y con sus compañeras de América Latina, Marta
Vasquéz y Loyola Guzmán, estuvimos juntos celebrando la firma de la
Convención por 57 Estados, el 6 de febrero de 2007 en París, Francia.
Además, en América Latina, fuimos testigos de las discusiones de
nuestros compañeros y compañeras de FEDEFAM en ocasión de sus congresos. Patricio
tenía siempre palabras de sabiduría y consejos bondadosos. Su pasión
por la verdad y la justicia fue transparente y sus historias sobre el
horror de la dictadura eran muy vívidas. Hablaba siempre con mucho
respeto y mucha admiración de las madres, abuelas, hermanas, hermanos y
hijos de los desaparecidos en su querida Argentina que siguen buscando a
sus seres queridos. Recientemente, en Colombia, hablábamos del apoyo
psicosocial en el proceso de búsqueda de las personas desaparecidas y,
como siempre, con pasión y en voz alta, inspiró a todos con sus
presentaciones.
En Norte América, y en particular en Washington DC, en estos últimos dos
años, habíamos tocado a las puertas de la Casa Blanca y del Congreso de
Estados Unidos, pidiendo que escucharan la voz de los sobrevivientes a
la tortura y que aprobaran leyes para tipificar y sancionar los delitos
de tortura y desaparición forzada de personas. En estas ocasiones,
Patricio participó dando lo mejor de sí mismo – presentando ponencias,
cantando canciones, marchando con los sobrevivientes a la tortura,
leyendo poemas, entre los cuales su favorito era: “La Muerte No
Dominará.”
En muchas ocasiones, Patricio escribió para nuestras publicaciones. Su
riqueza de conocimiento y experiencias, así como su abilidad para
escribir, enriquecieron mucho a nuestras publicaciones.
Asimismo, Patricio estuvo en algunas de nuestras casas aquí en Asia,
expresándonos su amistad y acordándose siempre, con su memoria
fotográfica, de los pequeños detalles de nuestras familias y
preocupándose, aún cuando estaba lejos, de que todo estuviera bien aquí
en Asia.
A ustedes, Fatima, Carlos, Amy y Blanca, muchas gracias por haber
compartido con nosotros su querido Patricio. Por cierto, dejó una marca
indeleble en nuestra lucha aquí en Asia. Dejó una bonita amistad y una
camaradería que estarán para siempre en nuestras mentes y en nuestros
corazones. Estén seguros de que “la muerte no está apagando la luz,
sino que está apagando la lampara, por que ya llegó la madrugada.” Su
vida ejemplar merece nuestro homenaje. Su muerte, que ocurrió mientras
estaba luchando contra la desaparición forzada y por un mundo sin
desaparecidos, será recordada para siempre.
Nuestro queredísimo Patricio, teníamos mucha confianza en tí y por eso
te habíamos elegido unanimemente como el nuevo punto focal para la
Coalición Internacional Contra La Desaparición Forzada. Con corazón muy
abierto, aceptaste el cargo y empezaste a trabajar enseguida –
escribiendo a todos nosotros, arreglando los aspectos administrativos
mientras viajabas a 5 paises de 3 diferentes continentes en menos de un
mes para compartir tus experiences, para hacer el trabajo de incidencia
con nosotros. Sin embargo, en todas estas tareas, nunca te olvidaste de
la importancia del aspecto humano – es decir, que eramos amigos y
compañeros en nuestra lucha para la verdad, la justicia y la memoria.
Cómo quisieramos haberte podido expresar nuestro más sincero
agradecimiento cuando todavía estabas fisícamente con nosotros. Por
cierto, sabemos que a pesar de que ya no estás fisícamente con nosotros,
desde la profundidad de nuestros corazones, nunca nos olvidaremos de tu
memoria, de tu espíritu y de tu buen ejemplo.
Para honrarte vamos a seguir en nuestra lucha para que las generaciones
del presente y del futuro puedan vivir en un mundo mejor.
Adiós, nuestro queridísimo amigo y compañero. Como recientemente
repetiste varias veces: “La Muerte No Dominará.”
Vaya con Dios.
En amistad y solidaridad,
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MUGIYANTO |
MARY AILEEN D. BACALSO |
| Chairperson |
Secretary-General |